Este post esta acompañado de nostalgia y tristeza, que a su vez se confunde con un poco de alivio inmaduro, porque no tuve tiempo de despedirme de los perros de mi barrio.
Quizas parezca un poco extraño lo que digo, pero menos extraño fue lo que sucedio anteayer con esas pobres bestias, detalles que hasta ayer en la noche y parte de hoy en la mañana recibi: Unos individuos supuestamente de Salud Publica estuvieron regando pedazos de carne ensalsados con veneno para exterminarlos.
Algo que caracterizaba a mi barrio era esos perros, ademas de nuestros acompañantes del frente, pues vivimos detras de uno de los monumentos nacionales mas importantes y olvidados.
Los perros del barrio transcurrian su vida entre el cementerio y el basurero que los vecinos tienen en una esquina, buscando cosas que comer y defendiendo a los moradores de otros perros no-gratos, botelleros, cameros, autos, hombres de color con costales, entre otros.
Gracias a ellos las noches eran bastante divertidas y movidas, porque despues de las 8:00 PM la frecuencia humana por el lugar decae, siendo esto la mejor señal y pretexto para dar sus conciertos jaurinos, que en mas de una ocasion provocaron que les desarticulara con un buen balde de agua luego de colmar mi paciencia.
Es un conflicto, pensar el alivio y tranquilidad que se respiro ayer en la noche contra la pena que inunda a algunos vecinos, entre ellos mami y yo. Entiendo las razones para su exterminio a sabiendas que muchas de esas perras del lugar solo eran fabricas de cachorros andantes y enfermedades, sumado a los desastres que hacian con la basura. De hecho, una de las perras muertas se encontraba en proceso de gestacion de quien sabe cuantas semanas.
Hay un punto que me dio rabia. Vivo en un segundo piso y los vecinos al junto tienen un chihuahua. El perrito tiene por costumbre hacerle coro a los ladridos de los demas perros y cuando los individuos repartian la comida envenenada, les ladraban. El chihuahua hizo lo mismo y uno de los individuos le lanzo un pedazo al balcon para que se lo comiera. Gracias a Dios no paso nada, porque en ese momento en mi casa se encontraba trabajando un plomero que supo como hacerle vomitar. Abuso de su puesto ???. HDSMM.
No puedo negar que los extrañe anoche, pues a una de ellas ya le habia tomado cariño. Cada vez que me veia regresar a mi hogar movia su cola tan alegremente cuan hijo al ver su padre traerle un obsequio.
Quizas mi barrio no tarde en conocer nuevos visitantes que sentaran su vida en los alrededores y dentro del cementerio, sustituyendo a sus antiguos pares, pero el tiempo se encargara de lo que venga.
Todos desaparecieron, incluso esos pequeños de la foto adjunta que hasta la fecha ya estaban bastante grandecitos, retozones y vigorosos. “Hasta luego” es lo que puedo decir, porque un adios seria un poco dificil de pronunciar cuando se trata de “amigos“.
exterminio, perros, envenedados, salud, publica
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3 comments
Julio 24, 2008 a 3:08 pm
Nikkei-Girl
osea que ya no habrán perritos haciendo escándalo en nuestras esporádicas pláticas domingueras?
ayyy! Tampoco así, envenenarlo no se vale. Como que me da un poco de tristeza, los cachorritos de la foto se ven muy tiernos…aunque sean escandalosos los muy condenados!
Nada, hasta luego… espero que no tarden mucho en llegar sus nuevos comapñeros
Julio 24, 2008 a 3:16 pm
JuniHH
Pues si Nikkei, ya no estaran para joder la paciencia.
Aunque molestaban, el envenenamiento no habria sido una opcion para mi, pero ya el asunto esta hecho y los pobres animales empacados y amontonados en una esquina por el concerje del cementerio para cuando los manden a recoger.
Julio 25, 2008 a 12:37 pm
hipolitodelgado
diablo que fuerte! a mi me gustan mucho los animales, me dolió leer eso!