Todos pasamos por momentos felices y tristes en la vida, pero por naturaleza el ser humano recuerda mas facil la tristeza que la felicidad y en el grupo de la tristeza, el miedo.

Pero que sera el miedo ???. No es una pregunta retorica, es una duda que ahora siento luego de la experiencia de ayer en la noche de camino a mi casa.

Son las 10:30 de la noche y vengo de una reunion con un cliente y amigo, en la Av. 27 de Febero a unos cuantos metros de la Nuñez de Caceres. Era un poco tarde, pero no era la primera vez que tomaba transporte publico a esas horas.

Atravieso la 27 de Febrero para tomar un transporte que me lleve hasta la Av. Winston Churchill. Se detiene un auto en mal estado y de momento dudo, algo me detuvo de repente, pero no hice caso y de todos modos me monto.

Desde siempre he tenido un pequeño don, algunos le llaman “intuicion“. Realmente no se si sera un don, pero el mismo en incontadas ocasiones me ha advertido cuando las cosas marchan bien o mal. Creo que esa fue la advertencia que recibi y pese a ello tome el mencionado transporte.

Luego de arrancar, siento que algo no esta bien y automaticamente noto algo extraño en la mirada del fulano que esta a mi lado en el sillon trasero. El tipo traia unas fundas llenas de lo que parecian envases y en cierto momento las reacomoda. Me pidio que le sostuviera algo para entrarlo en una de las fundas, pero con mis dudas de lo que alli pasaba… luego me dice “esto es un asalto… callate la boca“, con un cuchillo en la mano.

De momento forcejee al ver el cuchillo acercarse, en cuidado de mi propia vida. Por el forcejeo le di una trompada, pero otro fulano sentado en el sillon delantero de pasajeros se volteo y me puso una pistola en la cabeza. Definitivamente ya en eso momento me tenian dominado.

Me obligaron agachar la cabeza y mientras el maricon sentado conmigo me tenia el cuchillo en la costilla, el otro me revisaba los bolsillos. Me sacaron el celular, la Palm y la cartera para buscar dinero y la tarjeta de debito a traves de la que pagan en la oficina.

Me quitaron los zapatos y revisaron las medias, en busca de dinero escondido. En el esfuerzo de calmar la situacion y cuidarme, les explicaba que no tenia mas dinero que los RD$400.00 en la cartera, resultado de una transferencia bancaria por internet para asegurarme que hoy ya tuviera disponible el dinero en la tarjeta de credito.

No sabia que tan estupidos o imbeciles podian ser al explicarles, asi que no se si entendian lo explicado o en su defecto que estaba engañandoles. Les decia que una transferencia puede durar hasta 24 horas para hacerse habil, pero ellos se preocupaban mas porque les diera la clave de la tarjeta de debito.

Me dijeron que iriamos a un cajero y realizarian el retiro. En ese momento supe que la cosas se complicarian, ya que me amenazaron con darme un balazo si mentia. En otras palabras, no entendieron lo que les explicaba de la transferencia y por tanto, no entendieron que no habia dinero en la cuenta de debito o la tarjeta de credito.

En todo momento mantuvieron mis ojos tapados, asi que no pude verle bien el rostro al fulano de delante, pero si al que se encontraba en el mismo sillon mio. El de delante parecia un poco mas calmado o menos loco que el hijo de puta a mi lado.

Luego se hicieron una pregunta entre ellos: “Que vamo hace con ete hombre ???“. Me tenian dominado, asi que entenderan que no tenia oportunidad, pero al menos prefirieron no ir al cajero, ya que luego de la transferencia solo quedaron RD$78.00 en la cuenta de debito.

Al escuchar la pregunta sabia que podia venir algo peor, pero para mi sorpresa obtemperaron en devolverme la cedula con todo y cartera. Claro, todo menos el dinero en ella y la tarjeta de debito. La tarjeta de credito tambien me la devolvieron.

Se detuvieron en la Nuñez de Caceres, muy cerca de la Av. Anacaona y dijeron que me dejarian ir, pero si hacia algo o gritaba, me dispararian. Abrieron la puerta y me hicieron salir, aunque hasta ese momento pense que podrian balearme por detras, cosa que no paso.

Uso lentes recetados y en el forcejeo se rompieron cayendo al piso del auto, de manera que al marcharse no tuve tiempo de ver bien como eran las caracteristicas del auto o su placa. Pero sali ileso, sin ningun rasguño, sin celular, sin Palm, sin envases de comida que usaba para el almuerzo en la oficina, sin zapatos, sin lentes, sin un centavo para otro transporte y sin idea donde me encontraba en ese momento, ya que mientras sucedia el rapto me mantuvieron la cabeza baja y ojos tapados.

Al salir del auto no sabia que hacer, ya que el lugar estaba desertico de personas. Segui la calle derecho hasta llegar algun lugar donde alguien me explicara donde me encontraba. Una esquina mas adelante habian varias personas sentadas esperando un transporte publico, me acerque y les pregunte en que calle nos encontrabamos.

Mi pregunta parecio medio atolondrada para ellos, al menos eso me parecio al ver sus caras fruncir, por lo que debi explicarles que me habian asaltado y me abandonaron mas adelante. Les pregunte donde quedaba la Av. Sarasota, ya que tengo una amiga que vive alli y sabia que podia contar con su ayuda. Me explicaron amablemente, pero como estaba mas cerca de la Prolongacion Bolivar, preferi tomar esa ruta a pie hasta casa de mi amiga, que desde donde estabamos no era tan lejos.

Al llegar donde mi amiga no tuve suerte. La casa estaba apagada y su auto no se encontraba. Sin celular o modo de comunicacion entonces pense en acercarme a alguno de los taxistas que siempre esperan en la puerta de la Av. Sarasota del Bella Vista Mall.

Le pedi de favor que me llevara a mi casa y le prometi pagarle hoy, puesto que no tenia ni un centavo en el momento, aunque de todos modos si lo tendria disponible al otro dia. Con cara de extrañez acepto el trato. Al llegar a mi casa le di mis telefonos y prometi que pasaria por la plaza a llevarselo. Le agradezco el favor infinitamente a Felipe, el taxista.

A salvo en mi casa llamo a los bancos para bloquear las cuentas y a la telefonica para suspender el celular. Si realmente fueron al cajero bancario luego de abandonarme, encontraron un chasco y de seguro habran lanzado pestes en mi contra al ver que no pudieron encontrar mas que mi celular, palm y RD$400.00.

Mientras todo pasaba y sabiendo el momento de peligro en el que me encontraba. Pese a las amenazas constantes del fulano a mi lado y a un arma de fuego apuntandome, hubo algo que en ningun momento cargue en ese auto y que naturalmente no pudieron quitarme, no se donde lo habre olvidado: El miedo.

Aun bajo el momento de peligro que vivia no pase un segundo con miedo. Sera que la mano de Dios habra cubierto mi corazon con algun velo para que no lo sintiera porque decidio que aun no era el momento de marchar a su lado, si realmente merezco estarlo ???. Es una duda sin respuesta.

Es la tercera vez que me asaltan, pero hasta entonces nunca en transporte publico. Los dos asaltos anteriores fueron en plena calle, lo que hace que los ladrones accionen rapido para evitar ser atrapados. En este caso, yo estaba a merced de esos hijos de puta en su auto. Todas las condiciones estaban dadas para salir mal herido o peor, pero no fue asi. En los tres casos el miedo siempre falto, pero la rabia por la impotencia de lo que sucedia prevalecia.

Por eso mis dudas. Que sera el miedo ???. Como se siente en situaciones de peligro ???. Que se siente al sentir miedo ???. Hoy a esas preguntas se suman dos mas, por que estoy vivo hoy y que depara El Señor para mi ???.

Preguntas, dudas, conjeturas, la verdad no se que paso y si es sano no sentir miedo. No se si eso ayudo a mentenerme controlado, aun teniendo un caracter impulsivo que en ocasiones se vuelve violento, pero estoy ileso en el dia hoy. La vida continua, al menos para quienes tuvimos la suerte mia.